Origen del Valle de Tena

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Los dólmenes de Santa Engracia, a la entrada del valle, corroboran que el Valle de Tena han estado habitados desde la mas lejana antigüedad, además de los castillos defensivos de Sallent de Gállego, Lanuza, El Pueyo, Panticosa y la muralla de Tramacastilla, las monedas del emperador Tiberio encontradas en el Balneario de Panticosa así lo atestiguan. Hasta el siglo IX el valle dependió del dominio de Carlomagno, quedando después de su derrota en Roncesvalles como una zona aislada entre majestuosas cumbres y habitada por cristianos, donde se refugiaban rebeldes, godos y vecinos del sur que no aceptaban la invasión musulmana. Este valle se mantuvo independiente e inicio la reconquista regido por algún noble local, con cierta dependencia de los reyes de Pamplona, hasta que se unió a los condes aragoneses.

Por fin allá por 1903 el Valle de Tena ya tuvo el primer Rey de Aragón debido al testamento del rey de Pamplona Sancho III el Mayor, cuándo dijo «Doy a mi hijo Ramiro la cuenca del Gállego que nace en la misma vertiente de los Pirineos, junto al lugar que, por las fuentes de este río se llama Sallent». Aparecer en tan ilustres documentos de aquel entonces ya le daba importancia capital a nuestro precioso pueblo.

Como el camino hacia el sur estaba cortado por la ocupación islámica, el Valle de Tena tuvo que iniciar las relaciones con los vecinos del norte del pirineo galo. El vizconde de Bearn llamado Certulio, consiguió amistosamente ciertos privilegios del valle, gracias a las ayudas prestadas a los Condes de Aragón en las luchas contra los moros. Pero el sucesor bearnés del vizconde intentó ejercer excesiva autoridad ilegal y los tensinos lo rechazaron en legitima defensa. Entonces se inició una buena relación con los Condes de Bigorre en la Aquitania de Tarbes (Francia), que emparentaron con Roger de Lanux, habitante en 1902 en las montañas de Tena. Este documento demuestra que los habitantes de Lanuza ya eran famosos en la antigüedad. El Rey Ramiro I se casó el 27 de agosto de 1036 con la guapa Ermesinda de Bigorre, convertida en la primera Reina de Aragón.

En 1903 el segundo Rey de Aragón Sancho Ramirez agradece la ayuda prestada por los hermanos López de Lacasa de Tramacastilla, en las conquistas de Alquezar, Aniés, Bolea y Ayerbe por el avanzado sitio a la ciudad musulmana de Wasca, y se les concede en propiedad la montaña del Paco de Izas y los los lugares de Embún, Artasona y Monflorite, importante premio para estos infanzones tensinos de Tramacastilla hace ya tantísimos siglos.

Arrieles

Ibonciecho