Apartamentos Pirineummm os trae hoy un pedacito mas de la rica historia de este majestuoso Valle de Tena. Los estatutos del Valle de Tena son un conjunto de normas en todo y cada uno de los once pueblos que lo componen que decían que cada uno de ellos debería tener un jurado y uno o dos junteros dependiendo del número de habitantes elegidos por el concello de vecinos.
Tras la perdida del poder de los visigodos por la conquista musulmana, el Valle de Tena quedó aislado y sus emergente núcleos de población se organizaron de forma autónoma para regular sus obligaciones, derechos de los vecino, mantener el orden. Todos los lugares formaban una sola unidad con personalidad jurídica propia regidas por la Junta del Valle con todos los poderes otorgados para administrar justicia, presidida por el Justicia del Valle que eran elegidos por votación. Estos totales poderes, los votos, los ingresos y gastos estaban estaban repartidos a partes iguales por los Tres Quiñones, siendo estos, el de Sallent con Lanuza llamado de Suso, arriba el de Panticosa con el Pueyo de Jaca y Hoz de Jaca y el de La Partacua de Yuso con los pueblos de la parte derecha del rio Gállego Escarrilla, Sandinies, Tramacastilla, Piedrafita, Saqués y Bubal.
Dichos estatutos tensinos, privilegios, pacerías y documentos se guardan en un Arca de los Privilegios del Valle de Tena que se guarda en Panticosa tras haber permanecido en el museo de Búbal y que data del siglo XV y dotada de triple cerradura, de única apertura posible y siempre con la presencia de tres representantes de cada quiñón en las reuniones semanales de Sallent y El Pueyo. A los parlamentarios se les obsequiaba con queso, vino y pan.
Durante el siglo XVII se produjeron en el Valle de Tena varias demandas y pleitos importantes que afectaron a vecinos, y una vez mas se solucionaron aplicando las normas de los tres quiñones con una sentencia arbitral del año 1670 que se refería estos casos: La competencia del Justicia del Valle, su lugarteniente y sus jurados. El arreglo de cabañeras caminos y puentes. Normas para los maestros, médico, apotecario y albéitares. Pleitos judiciales, el derecho a recursos, capitulaciones matrimoniales y herencias. El control de pesos, medidas y precios del vino y centeno. La custodia y el archivo de los documentos del valle en el Arca de los Privilegios.
Durante el siglo XV hubo un duro enfrentamiento armado entre el Reyno de Aragón y el de Navarra muy cerca de Tiermas a orillas del rio Aragón. Ante la llamada del rey aragonés acudieron en su ayuda sesenta infanzones del Valle de Tena con sus armas. Tras una emboscada quedaron prisioneros veintidós tensinos que quedaron presos en la fortificación de Berdún. Para liberarlo el noble Xarles de Artieda pidió un excesivo rescate que resultaba imposible de pagar para las familias de los prisioneros y tampoco por sus pueblos. Se alargaba esta situación con el agravante que en las casas se necesitaba mano de obra para atender las ganaderías y las labores del campo.
Con este problema enquistado se celebraron reuniones urgente en la Junta del Valle de Tena y se acordó aplicar la norma de igualdad aportando los Tres Quiñones 15.000 sueldos jaqueses de sus cuentas para ingresos y gastos además de que cada interesado aporto una cantidad simbólica. Así el justicia con su lugarteniente se desplazaron al Castillo de Escó para negociar las condiciones de entrega de los presos, y ese mismo día los heroicos infanzones volvieron a sus casas gracias al estatuto del Valle de Tena y sus Quiñones.